Pizza de chorizo y jamón



Me gusta ir cambiando la masa de la pizza, unas veces muy finita, otras más esponjosa... pero desde que descubrí esta os diré que llevo alrededor de un año sin cambiar la receta de la masa. Cada vez que hago pizza casera (que todos los meses cae un par de veces) utilizo esta masa porque nos encanta. Queda una base firme, con la parte de abajo crujiente, finita pero sin exagerar (a veces hay masas que son papel de fumar y el peso de un relleno normal es demasiado para esos grosores), un poquito esponjosa y con el toque de la sémola que nos recuerda a esas pizzas de restaurantes italianos.

En cuanto al relleno partiendo de un buen tomate frito y mozarrella en abundancia, en este caso nos hemos decantado por jamón york en trocitos y chorizo (en este caso un chorizo ibérico loncheado de  Redondo Iglesias, colaborador del blog.

Vamos con la receta!

INGREDIENTES:


Nota: con estas cantidades os sale masa para 3 pizzas como las de la foto, si queréis podeís congelar la masa para estirar y rellenar cuando queráis

-250 gr. agua
-1 sobre de levadura de panadería
- 350 harina de fuerza
- 100 harina de maíz
- Sémola de trigo duro (para espolvorear la mesa al amasar)
-75 gr. aceite oliva
-1cucharadita de sal
- 1 pizca de azúcar
- 1 cucharadita de orégano
 
ELABORACIÓN
Para formar la masa he usado la thermomix pero también se puede hacer amasando a mano, lleva más trabajo pero el resultado es el mismo. En la thermomix es así: echamos en el vaso agua y aceite 10 segundos a velocidad 3. Añadimos orégano, azúcar, harinas, levadura y sal. Mezclamos 15 segundos a velocidad 6 y seguido 3 minutos a velocidad espiga. Damos forma de bola con las manos y lo pasamos a un bol grande tapado por film. Dejamos que duplique su tamaño. 
Cuando la masa haya duplicado el tamaño hacemos dos cosas. Por un lado ponemos a precalentar el horno vacío a 180º. Por otro nos ponemos a amasar la masa. 

Espolvoreamos la mesa donde vamos a amasar con sémola de trigo. Tras amasar bien para desgasificar (si se nos pega mucho la masa a las manos, nos engrasamos las manos con aceite de girasol para amasar), dividimos la masa en
tres bolas de unos 250gr cada una. Cada bola de masa nos servirá para hacer una pizza de tamaño como la de la foto. Bueno, pues estiramos bien (todo lo que podamos, no os preocupeís si os parece muy finita porque en el horno la masa crece un poco) una de las bolas entre dos papeles de horno con sémola espolvoreada utilizando un rodillo. Ponemos la masa bien estiradita en la bandeja del horno sobre papel de horno, pinchamos bien toda la masa con un tenedor y horneamos 5 minutos (hasta que salgan burbujitas a la masa). Sacamos del horno, echamos el relleno que queramos (en este caso era tomate frito casero, jamón y chorizo). Metemos al horno (posición de las bajas para que se haga bien la base) hasta que veamos que por arriba está ya bien hecha (una media hora). Espolvorear orégano y a comer!

Como os decía en la nota inicial, si no queréis hacer las 3 pizzas en ese momento, podéis congelar las bolsas de masa en bolsitas. Cuando queráis hacer la pizza con las masas congeladas, basta con sacar la masa al frigorífico para que descongele completamente y seguir el proceso como si acabásemos de hacer la masa.